Elecciones atípicas se realizaron
en el Departamento del Valle, recordemos
que en los últimos 3 años
han pasado por el principal cargo
de gobierno departamental 6 gobernadores,
unos elegidos que no han
terminado sus mandatos al comprobárseles
líos administrativos y han
tenido que dejar en el interinato, a
otros que terminan a duras penas
los periodos.
En el primer grupo han pasado
Juan Carlos Abadía y Héctor Fabio
Useche. A Abadía desde su candidatura
lo envolvió la duda y la polémica,
por su cuestionada ascendencia
ya que es hijo del capturado
por relaciones con el narcotráfico y
ex congresista que lleva su mismo
nombre, y por hacer parte del agrupamiento
político del también preso
por vínculos con el narcotráfico
Juan Carlos Martínez, y que aun
estando tras la rejas influye en vida
política del Departamento.
De este mismo grupo es también
el que fuera elegido sucesor
de Abadía, Héctor Fabio Useche,
de hecho este Odontólogo fue Secretario
de Salud del corto periodo
Abadía, desde allí se catapultó para
continuar con el proyecto truncado
de su amigo y jefe político. El problema
es que si el periodo Abadía
fue corto, el de Useche lo fue más,
pues fue elegido en octubre de 2011
y ya en Abril de 2012 no lo era,
siendo destituido por comprobársele
líos dentro de la administración,
detrimento patrimonial de la industria
de licores del Valle.
Entre una destitución y otra,
existieron interinatos que hacen
parte del segundo grupo de los gobernadores
temporales del Valle del
Cauca. El primero fue Francisco
Lourido, que jugó con un polémico
interinato entre el saliente Abadía y
el después elegido Useche. La polémica
estuvo por la prolongación
del interinato y por el respaldo con
que contaba este personaje y el posible
choque de maquinarias en el
gobierno nacional. A Lourido lo
respaldaba, el vicepresidente Angelino
Garzón, quien al final logró
incidir para que no se llamaran nuevas
elecciones, sino que el interino
terminara el perido cortado de Abadía,
como en efecto sucedió, siendo
gobernador por algo menos de un
año, imponiéndose a la maquinaria
del ministro Vargas Lleras que pujaba
por una nuevas elecciones para
poner su candidato.
En octubre de 2011 vendrían
las elecciones a la gobernación que
arrojaban ganador a Useche finalizando
el periodo Lourido, pero
como ya se mencionó, el elegido
mandatario no duró un trimestre
en el cargo y fue igualmente destituido.
Obligando al nombramiento
de un nuevo encargado, o mejor
dos, primero Aurelio Iragorri, hijo
del ex senador caucano del mismo
nombre.
El nombramiento de Iragorri
fue inmediatamente refutado por el
movimiento del cual hacia parte el
destituido Useche, el MIO (movimiento
de inclusión social y oportunidades)
que dicho sea de paso,
carga la sombra del polémico Partido
de Integración Nacional PIN,
al cual se le han comprobado nexos
con el narcotráfico y el paramilitarismo,
fue refutado por una supuesta
incorrección al no ser el nombrado,
parte del mismo agrupamiento
político del destituido.
Esta razón fue suficiente para
que fuera puesta como nueva gobernadora
encargada, una amiga de
Useche, Adriana Carabalí.
Con este panorama claramente
se percibe el problema o crisis de
gobernabilidad en el Departamento,
a tal punto que se ha asumido en la
ley 550 o ley de insolvencia económica.
Así se citó nuevamente elecciones
para el cargo de gobernador
del Valle del Cauca, en el partidor
se inscribieron tres postulantes:
Ubeimar Delgado por la Unidad
Nacional, Francined Cano por el
PIN y Carlos Arbey González por
el Polo Democrático Alternativo.
Como quien dice en este partidor
se encontraron nuevamente las
dos elites que se han disputado
el poder y un tercero totalmente
contrario a estas, proveniente del
sector popular.
Se necesitó de siete partidos
políticos unidos alrededor de un
mismo candidato para destronar
la maquinaria electoral de los
polémicos Juan Carlos Martínez
Sinisterra y Juan Carlos Abadía,
quienes desde el 2008 eran los
dueños del poder político y burocrático
en Valle del Cauca.
Ese fue el panorama que antecedió
a las elecciones atípicas
que se realizaron el domingo 1
de Julio para reemplazar a Héctor
Fabio Useche, quien fue destituido
por la Procuraduría y con cuyo
retiro el departamento sumó el
penoso récord de ocho gobernadores
en dos años (tres titulares y
cinco por encargo).
Finalmente los electores favorecieron
al candidato Ubeimar Delgado
Blandón, un conservador hasta el
tuétano, quien recibió el aval de los
siete partidos que integran la Unidad
Nacional en el Valle del Cauca (La
U, Liberal, Cambio Radical, Conservador,
Verde, Aico y Asi).
No obstante el gran ganador de
la jornada fue el abstencionismo,
que en estas elecciones llegó al
histórico 80 por ciento. Ya que de
los 3´139.172 vallunos aptos para
votar, sólo lo hicieron 609.296; es
decir, el 19.41 por ciento.
Coyuntura política en el Valle Elecciones a tres bandas
Por: Colectivo de Comunicación Alternativa y Popular Zona Pública – Cali.
Carlos Arbey González Ubeimar Delgado Blandón Francined Cano
Juan Carlos Martínez Sinisterra quien continúa en prisión acusado de narcotráfico
y quien ha tenido una pe

    1. rniciosa influencia electoral

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